jueves, 6 de marzo de 2014

MIMOS

Si en vez de ser tu niño, madre, fuese yo un perrito, ¿me dirías tú que no, cuando quiero comer en tu plato? Di, ¿me echarías tú de tu lado, diciendome: "¡Vete de una vez, perrillo del demonio?" ¿Sí? ¡Pues vete tú, madre, vete! Ya no volveré más cuando me llames, ni te dejaré más que me des de comer.

Si fuera yo un lorito verde, en vez de ser tu niño, madre mía, di, ¿me tendrías tú preso para que no me fuese volando? ¿Me reñirías con el dedo, diciéndome: "¡Qué maldito pájaro este! ¡Todo el día y toda la noche picando su cadena!" ¿Sí? Pues vete, madre, vete tú. Yo me iré volando al campo y no te dejaré ya más tenerme entre tus brazos.

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