jueves, 13 de febrero de 2014

LAS RANAS

Cuando las lluvias bienhechoras han refrescado la tierra, se oye el canto de las ranas.

Cuando llega el el otoño se ven las ranas que corren para saciar su sed. Se sienten felices en la nueva estación y se visitan la una a la otra. Y saltando, brillante como las gotas de agua, la rana amarilla va a conversar con la rana verde.

Cada una responde a las otras, y forman un concierto ensordeserod de voces, porque, enmedio de las charcas de agua, charlan todas a la vez.

Los sacerdotes, cuando llega la noche, vierten el soma y alrededor del vaso que lo contiene, cantan los himnos, como las ranas cantan alrededor de lago.

Lo mismo que las ranas se esconden durante el estío y se muestran en el otoño, los sacerdotes, sudorosos del calor del día, se reúnen por la noche.

Sacerdotes, sed nuestras ranas. Ranas amarillas o verdes, obtened por vuestras súplicas que el cielo nos conceda vacas fecundas y gordas, ricos pastos y una vejez feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario